Esta tarde he ido a un centro de yoga a hacer una clase gratuita. Hemos meditado con esta meditación de Karunesh, un discípulo de Osho:
Soy psicóloga y sé que no está demostrado que existan los Chakras, las ruedas de energía con las que se trabaja en el Reiki, y en yoga pero yo sé que siento sensaciones en esos centros de energía. Es una delicia sentir como se te abre el chakra corazón o la sensación asociada a la meditación si no se quiere hablar de chakras.
Después hemos seguido con una relajación y ha hecho música con los cuencos de cuarzo y es fascinante, como cuando estas sensible y superatento después de la meditación de Karunesh. He sentido lo mismo con algunas otras de Osho que he experimentado como sientes en tu cabeza la vibración de los cuencos. Me encanta como te activa.
Experiencia a repetir...
Después tomándonos un te hemos sacado todos una carta del Tarot de Osho y a mi me ha salido el Maestro:
http://magiadeltarot.blogspot.com.es/2008/10/tarot-osho-zen-el-maestro.html
oct
2008
Tarot Osho Zen: El Maestro

22. El Maestro
Aquí quisiera decir algo, lo cual he mantenido secreto toda mi vida. Yo siempre he querido no ser un Maestro para nadie... Ser un maestro es un trabajo muy extraño. Debes convencer a gente del corazón por medio de argumentos y la razón, por medio de la racionalidad y de la filosofía; tienes que usar la mente como un sirviente del corazón. El trabajo del maestro es quitarte la mente, para que toda tu energía se mueva hacia tu corazón. ¿Entiendes el sentido? La palabra “maestro” crea la idea de un discípulo, de un seguidor. ¿Cómo puede haber un maestro sin un discípulo, sin un seguidor? Pero en el sentido espiritual la palabra “maestro” significa maestría de uno mismo. No tiene relación con seguidores; no depende de la multitud. Un maestro puede estar sencillamente solo. El hombre nuevo del cual he estado hablando, será maestro de sí mismo.
Osho
Comentario:
El maestro, en el Zen, no es un maestro de otros, sino un maestro de sí mismo. Cada uno de sus gestos y cada una de sus palabras reflejan su estado de iluminación. No tiene metas privadas ni deseo de que las cosas tengan que ser diferentes de lo que son. Sus discípulos se reúnen a su alrededor, no para seguirle, sino para absorber su presencia y sentirse inspirados con su ejemplo. Ante sus ojos encuentran su propia verdad reflejada y ante su silencio pueden entrar más fácilmente en el silencio de sus propios seres. El Maestro da la bienvenida a los discípulos, no porque quiera dirigirlos, sino porque tiene mucho que compartir. Juntos crean un campo de energía que apoya a cada único individuo, en la búsqueda de su propia luz.
Si puedes encontrar un maestro así, eres bienaventurado. Si no puedes, continúa buscando. Aprende de los profesores y de los llamados maestros muévete. "Charaiveti, charaiveti", dice Gautama el Buda: continúa moviéndote.
Aquí quisiera decir algo, lo cual he mantenido secreto toda mi vida. Yo siempre he querido no ser un Maestro para nadie... Ser un maestro es un trabajo muy extraño. Debes convencer a gente del corazón por medio de argumentos y la razón, por medio de la racionalidad y de la filosofía; tienes que usar la mente como un sirviente del corazón. El trabajo del maestro es quitarte la mente, para que toda tu energía se mueva hacia tu corazón. ¿Entiendes el sentido? La palabra “maestro” crea la idea de un discípulo, de un seguidor. ¿Cómo puede haber un maestro sin un discípulo, sin un seguidor? Pero en el sentido espiritual la palabra “maestro” significa maestría de uno mismo. No tiene relación con seguidores; no depende de la multitud. Un maestro puede estar sencillamente solo. El hombre nuevo del cual he estado hablando, será maestro de sí mismo.
Osho
Comentario:
El maestro, en el Zen, no es un maestro de otros, sino un maestro de sí mismo. Cada uno de sus gestos y cada una de sus palabras reflejan su estado de iluminación. No tiene metas privadas ni deseo de que las cosas tengan que ser diferentes de lo que son. Sus discípulos se reúnen a su alrededor, no para seguirle, sino para absorber su presencia y sentirse inspirados con su ejemplo. Ante sus ojos encuentran su propia verdad reflejada y ante su silencio pueden entrar más fácilmente en el silencio de sus propios seres. El Maestro da la bienvenida a los discípulos, no porque quiera dirigirlos, sino porque tiene mucho que compartir. Juntos crean un campo de energía que apoya a cada único individuo, en la búsqueda de su propia luz.
Si puedes encontrar un maestro así, eres bienaventurado. Si no puedes, continúa buscando. Aprende de los profesores y de los llamados maestros muévete. "Charaiveti, charaiveti", dice Gautama el Buda: continúa moviéndote.
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