¡Hola! ¿Como estas? Espero que hayas empezado el año bien. A ser líder se aprende, y espero que a ser bloguera también. A veces, quisiera ser más extrovertida, más cariñosa, saber que decir por fin de año, poder hacer participar más a las personas que me leen. Me imagino que con el tiempo todo se va aprendiendo y puedes lograr cosas que no te hubieras imaginado que lograrías. Soy una bloguera tímida e insegura.
Empiezo las entradas del año con una foto un poco pornográfica, pero es que fue como fruto de la casualidad, empecé a hacer uno de mis monólogos en los que explico cosas personales, sensaciones, en Twitter y un compañero de Twitter, catalán, como yo, no sé si simultáneamente o ya la había compartido esta imagen puso la imagen y escribió: "Desdramatitzem" (o sea, en castellano desdramatizando), Podría yo también desdramatizar mi cuerpo de pera. Yo hablaba de mis sensaciones, de mis cambios emocionales durante el adelgazamiento.
Todo el mundo habla de que una persona cuando hace deporte, corre, o camina cambia también personalmente. El cambio mental es importante.
Nadie habla de tus sensaciones cuando adelgazas. Los psicólogos siempre tenemos una cierta capacidad de introspección y nos estudiamos y nos probamos a nosotros mismos.
En este blog he compartido sobre distintos temas entre los cuales están los entrenamientos deportivos, la industria que se está lucrando de la obesidad de las personas, el timo de algunos productos "light"pero experimentando en el Fitness, llevo tres años haciendo entrenamientos de fuerza, durante este último año lo estoy haciendo mejor, me saqué un título de Personal Trainer básico, he podido demostrarme a mi misma que si que es cierto que hay algunos "mitos" como que si provienes de una familia con personas obesas difícilmente vas a ser delgada otra vez. Es una mentira, te costará más, pero puedes hacerlo. Otro "mito" es que se necesita dieta para adelgazar, yo he consumido productos "light" y he hecho dieta pero lo importante no es la dieta, lo importante es que sepas contar las cantidades.
Es estúpido no volver a comer chocolate o un huevo frito jamás, has de controlar las cantidades y controlar las calorías, el día que vas a tener, la actividad física que vas a hacer. Eso es lo que estoy haciendo ahora. Ser consciente de las cantidades.
Otro mito, es que si las mujeres hacemos muchas pesas, nos volveremos hombres, o seremos como las culturistas que vemos en los concursos de Fitness, no es así, a las mujeres nos cuesta mucho, mucho, muscularnos y el músculo ocupa mucho menos y nos ayuda a perder grasa, incluso el cuerpo queda mucho más bonito. Volverse fuerte, es bueno.
Como digo, experimentando con el Fitness, hay cosas que nadie te explica, por ejemplo notas que todo el cuerpo se te endurece por el entrenamiento de fuerza y luego se te quedan unas partes más blandas que otras. Luego mola porque te vas reabsorbiendo pero hay días que me entraban ganas de llorar y estaba muy sensible.
Hay otros cambios que son mentales. Me he dado cuenta de que no me recordaba a mi misma y no era consciente del cambio corporal que había hecho, como soy alta, se disimulaban los quilos de más, pero no era consciente de como había aumentado mi volumen corporal mientras engordaba.
Otra cosa que quería comentar, y esto me gustaría que si a alguien más le pasa, me comentara. Es que adelgazo y me miro al espejo y me he vuelto muy sensible a la que la ropa me cuelga un poco o me va grande ya me veo mal y ya tengo que darla a los contenedores esos de Ropa Amiga. Me miro y me rechazo.
La sensación cuando te van quedando grandes los pantalones y puedes ponerte cosas que no podías ponerte antes es muy buena pero también hay días en que te rechazas, te ves mal.
Por último, lo duro que se hace no ver nuevos cambios (hay que tener en cuenta de que yo paso de los cuarenta, soy "joven" y aparento diez menos, pero mi sistema hormonal no es el mismo que el de una persona joven). Cuando ves que adelgazas de una parte y de otra no, la paciencia y la voluntad en continuar y detectar los pequeños cambios en el diámetro porque es un proceso lento, lento.
Se hace duro, y las personas de tu alrededor no entienden nada, es más guay comer y comer, sobretodo si no engordas. Pero tú te mantienes ahí y controlas las cantidades aunque comas de todo.
Es una buena prueba para la mente.
En este blog he compartido sobre distintos temas entre los cuales están los entrenamientos deportivos, la industria que se está lucrando de la obesidad de las personas, el timo de algunos productos "light"pero experimentando en el Fitness, llevo tres años haciendo entrenamientos de fuerza, durante este último año lo estoy haciendo mejor, me saqué un título de Personal Trainer básico, he podido demostrarme a mi misma que si que es cierto que hay algunos "mitos" como que si provienes de una familia con personas obesas difícilmente vas a ser delgada otra vez. Es una mentira, te costará más, pero puedes hacerlo. Otro "mito" es que se necesita dieta para adelgazar, yo he consumido productos "light" y he hecho dieta pero lo importante no es la dieta, lo importante es que sepas contar las cantidades.
Es estúpido no volver a comer chocolate o un huevo frito jamás, has de controlar las cantidades y controlar las calorías, el día que vas a tener, la actividad física que vas a hacer. Eso es lo que estoy haciendo ahora. Ser consciente de las cantidades.
Otro mito, es que si las mujeres hacemos muchas pesas, nos volveremos hombres, o seremos como las culturistas que vemos en los concursos de Fitness, no es así, a las mujeres nos cuesta mucho, mucho, muscularnos y el músculo ocupa mucho menos y nos ayuda a perder grasa, incluso el cuerpo queda mucho más bonito. Volverse fuerte, es bueno.
Como digo, experimentando con el Fitness, hay cosas que nadie te explica, por ejemplo notas que todo el cuerpo se te endurece por el entrenamiento de fuerza y luego se te quedan unas partes más blandas que otras. Luego mola porque te vas reabsorbiendo pero hay días que me entraban ganas de llorar y estaba muy sensible.
Hay otros cambios que son mentales. Me he dado cuenta de que no me recordaba a mi misma y no era consciente del cambio corporal que había hecho, como soy alta, se disimulaban los quilos de más, pero no era consciente de como había aumentado mi volumen corporal mientras engordaba.
Otra cosa que quería comentar, y esto me gustaría que si a alguien más le pasa, me comentara. Es que adelgazo y me miro al espejo y me he vuelto muy sensible a la que la ropa me cuelga un poco o me va grande ya me veo mal y ya tengo que darla a los contenedores esos de Ropa Amiga. Me miro y me rechazo.
La sensación cuando te van quedando grandes los pantalones y puedes ponerte cosas que no podías ponerte antes es muy buena pero también hay días en que te rechazas, te ves mal.
Por último, lo duro que se hace no ver nuevos cambios (hay que tener en cuenta de que yo paso de los cuarenta, soy "joven" y aparento diez menos, pero mi sistema hormonal no es el mismo que el de una persona joven). Cuando ves que adelgazas de una parte y de otra no, la paciencia y la voluntad en continuar y detectar los pequeños cambios en el diámetro porque es un proceso lento, lento.
Se hace duro, y las personas de tu alrededor no entienden nada, es más guay comer y comer, sobretodo si no engordas. Pero tú te mantienes ahí y controlas las cantidades aunque comas de todo.
Es una buena prueba para la mente.

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