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jueves, 17 de diciembre de 2015

Para una alimentación más consciente

Échale un ojo a "Fed Up" en Netflix www.netflix.com/title/70299287?source=android

Darlo todo

Os comparto un cuento de la web:
http://contarcuentos.com/2012/05/el-precio-mas-alto/

Me ha salido para trabajarlo en el curso de la Casa de Emociones de Ecología Emocional y quería compartirlo aquí.

El precio más alto

El amo de la joyería estaba tras el mostrador mirando distraídamente la calle. La puerta se abrió y entró en la tienda una niñita que se acercó y apretó su cara contra el vidrio de la vitrina donde estaban expuestas diversas joyas y collares.
Sus ojos brillaron al ver un determinado objeto.
– ¿Me puede enseñar el collar azul, por favor?, le preguntó al joyero.
– ¿El collar de turquesas?, dijo éste.
– Sí, señor, ese mismo. Es para mi hermana. ¿Me podría hacer un paquete bien bonito?
– ¿Cuánto dinero tienes, niña?, le preguntó el hombre.
Sin dudarlo ella sacó del bolsillo de su ropa, un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Colocó el contenido de monedas encima del mostrador y dijo feliz:
– ¿Verdad que es bastante? Son todos mis ahorros. Quiero hacer un regalo muy especial a mi hermana porque desde que mi madre murió ella cuida de mí y de mis hermanos y nunca se queja. Este collar tiene el color de sus ojos.
El joyero cogió el collar delicadamente, lo puso en una cajita y lo envolvió con gusto haciendo un hermoso lazo para acabar su paquete.
– Toma niña. Llévalo con cuidado y que tu hermana sea muy feliz.
La niña se fue contenta, saltando calle abajo. Aún no había acabado el día cuando una linda jovencita de cabellos rizados y unos bonitos ojos azules, entró en la tienda . Colocó sobre el mostrador la caja con el collar de turquesas y preguntó:
– ¿Este collar fue comprado aquí?
– Sí, señorita.
– ¿Me puede decir cuánto costó?
– Ah, señorita”, repuso el joyero, “el precio de cualquier producto de mi tienda es un tema confidencial entre vendedor y cliente.
– Pero señor”, continuó la joven, “mi hermana no tenía dinero para comprar este collar. Porque este collar es verdadero ¿verdad?
El hombre tomó el estuche y lo envolvió de nuevo, con sumo cuidado, devolviéndolo a la joven:
– Señorita, – dijo – su hermanita pagó por el collar el precio más alto que cualquier persona puede pagar: dio todo lo que tenía.
El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la cara emocionada de la joven, a la vez que una sonrisa iluminaba su rostro. Dando las gracias, sus manos tomaron el paquete con el collar por el que su hermana había dado todo lo que tenía.
Fuente: cuento del libro “Aplícate el Cuento” de Jaume Soler y M. Mercè Conangla
Fotografía Flickr “Collar Turquesa”: Medusa Jewellery

domingo, 6 de diciembre de 2015

Contra la trata

Un 'ejército' de monjas se hacen pasar por prostitutas para liberar a esclavas sexuales - http://www.20minutos.es/noticia/2620702/0/monjas/prostitutas/esclava-sexual/

Porno vengativo

El rey del porno vengativo, condenado a dos años de cárcel http://elpais.com/internacional/2015/12/05/estados_unidos/1449298747_554805.html

sábado, 15 de agosto de 2015

La caza




Me ha gustado esta película que sirve para reflexionar sobre los abusos sexuales a los niños, los protocolos de detección, la reacción de la sociedad y la dificultad de reinserción de los pederastas y lo fácil que es destrozarle la vida a una persona con una mentira si los protocolos no se siguen adecuadamente y lo delicadas que son estas situaciones.

domingo, 10 de mayo de 2015

esperanzabipolar: trastorno bipolar año 2000

esperanzabipolar: trastorno bipolar año 2000: Isabel y Roberto disfrutan en verano de la piscina. Ver esta foto me hace sonreír y desear que lleguen los días de descanso. Y ah...

¿Si sonrío seré más feliz?


Portada


Me estoy leyendo este libro que me parece muy interesante. Los expertos te dicen, si quieres ser como ésta persona compórtate como ella, intenta hablar como ella, pensar como ella, gesticular como esta persona cuando está exponiendo sus ideas. Los expertos en comunicación no verbal te dicen que practiques, que cambies tus movimientos y podrás cambiar.
¿Podemos cambiar de estado de ánimo por el mero hecho de sonreír más?. Stefan Klein dice que la sonrisa puede hacerte feliz siempre que sea una sonrisa auténtica. El cerebro no se deja engañar con facilidad. ¿Cómo es una sonrisa auténtica? distender hacia arriba las comisuras de los labios y  a la vez sonreír con los ojos haciendo que aparezcan las arrugas de expresión de alegría.
El sistema nervioso involuntario o autónomo está controlado desde el hipotálamo y contiene los circuitos  que controlan las funciones básicas del organismo (la vigilia, el sueño, los latidos del corazón, y la excitación de los genitales), hace que nos ruboricemos cuando tenemos vergüenza, y que se nos pongan los pelos de punta cuando escuchamos una canción que nos gusta y que se nos acelere el corazón cuando estamos enamorados. 
Como es involuntario poco podemos influir en él ni decidir si vamos a ser o no felices pero de él depende el músculo orbicular responsable de la sonrisa sincera y de nuestros latidos de corazón.
Las emociones no podemos controlarlas directamente sinó que tratamos de actuar sobre nuestro entorno, o nuestros pensamientos o recordar una situación agradable. Podemos escoger si vamos a sentir miedo o no en una situación determinada.
Podemos influir sobre nuestro cuerpo para modificar un estado de ánimo.

domingo, 26 de abril de 2015

Respiración basada en el pulso

Comparto una relajación que no he aprendido en la carrera de Psicología ni está en los libros de relajación que tengo, la aprendí en un curso de Personal Trainer, y que me fascinó por su sencillez y por la conciencia que adquirimos de nosostros mismos:


La respiración basada en el pulso. Esta técnica consiste en que deberemos tomarnos el pulso (en la muñeca o en el cuello) y consta de cuatro ritmos: inspiración, retención, expiración y apnea (suspensión voluntaria de la respiración). Cuando lo utilizamos como depresor de la activación para que sea relajante procedemos a inspirar durante 3 pulsos, retener durante 1 pulso, espirar durante 12 pulsos y apnea 1 pulso.
Simplemente estar atentos a nuestro pulso y a nuestra respiración.

domingo, 19 de abril de 2015

El Diablo y DANIEL JOHNSTON. Trastorno bipolar.


Esta película está bien para comprobar como puede afectar el trastorno bipolar de forma distinta a las personas, en este caso es una persona a la que le ha causado una gran dependencia de sus familiares.
En ella sale también Kurt Cobain, lo cual es bueno para comparar dos formas de vivir el trastorno bipolar, la forma de afrontarlo y en el caso de Daniel Johnson: como es la psicosis, cuando empieza a vivir en su mundo de demonios y su evolución en la adolescencia.
No conocía a este cantante, no soy seguidora de cantantes folk pero me ha gustado la película por la de situaciones que se crean y la cantidad de personas que hablan de su vida, y que le han ayudado de una otra forma.






lunes, 16 de marzo de 2015

Psicomont: TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

Psicomont: TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD: GUÍA PRÁCTICA SOBRE TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD (GPC) Generalitat de Catalunya  Departament de Salut El TLP consiste en un ...

Psicomont: GUÍA: LA PERSONALIDAD Y SUS TRASTORNOS

Psicomont: GUÍA: LA PERSONALIDAD Y SUS TRASTORNOS: L A PERSONALIDAD Y SUS TRASTORNOS GUÍA DE AYUDA A PACIENTES Y FAMILIARES Dr. José Ignacio Pastrana Jiménez Fundación Juan José López-...

jueves, 5 de marzo de 2015

KETTLEBELL 20-Minute-CARDIO WORKOUT - FAT LOSS

Estrés en el trabajo

http://elpais.com/elpais/2015/03/03/buenavida/1425379175_817656.html

Ocho señales de que necesita vacaciones con urgencia

La sombra del estrés es alargada. He aquí un puñado de tediosas consecuencias. Un consejo: frene

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Estrés
En el fondo, queramos o no, somos algo así como animales de la selva viviendo en ciudades. Hay innumerables pruebas que lo avalan. Y, entre ellas, una es particularmente evidente: aquello que, comúnmente, llamamos estrés. Piense en algo que le preocupe. No necesita ser algo especialmente amenazante para su vida: basta con que sea un examen importante, una charla que tenga que dar en público, una inminente mudanza o reunión de trabajo. Es muy posible que alguna de estas situaciones le produzca una aceleración del pulso, haga que respire con mayor rapidez e incluso le dificulte el sueño. A nivel más inconsciente, seguramente, también estará dilatando sus pupilas, hará que su hígado libere glucosa, entorpeciendo la digestión, y tensará sus músculos.
¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué su cuerpo organiza tal respuesta por un mero examen o una simple conferencia? Porque reacciona como si su vida estuviera en peligro. Como si un animal lo atacara en la selva. Y hace todo lo que está en su mano (aumenta su atención, incrementa su energía) con tal de no perecer.
El término 'estrés' proviene de la física, de la presión que un cuerpo ejerce sobre otro. Pero a nivel biológico se conoce también como la 'reacción de lucha o huida'. El cuerpo se prepara para, según la situación y su propio temperamento, enfrentarse al peligro o alejarse lo más rápidamente de él. Es una reacción de lo más provechosa: uno quiere tener el máximo de posibilidades de salir vivo de la amenaza. Pero hay un problema: somos inteligentes.
Como nuestro cerebro creció lo suficiente como para tener imaginación, no necesitamos que el peligro se manifiesta. Basta con pensar en él. Y si lo hacemos excesivamente o durante demasiado tiempo (algo que no es inusual: el 25% de los estadounidensessufrieron este tipo de estrés elevado, llamado 'tóxico', el pasado año), los beneficios (creatividad, oxigenación o refuerzo de recuerdos) se convierten en perjuicios.
El término 'estrés' proviene de la física, de la presión que un cuerpo ejerce sobre otro. Pero a nivel biológico se conoce también como la 'reacción de lucha o huida'
“Los síntomas del estrés crónico pueden variar mucho de persona a persona”, comenta Antonio Cano, catedrático de psicología y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). No solo es que hay sucesos más y menos estresantes e individuos más y menos vulnerables, sino que si alguien tiene un trabajo físico, es más probable que el estrés aparezca en forma de contracturas, pero si toma decisiones importantes, irá acompañado de ansiedad. "Y esta puede mostrarse de diferentes formas: con cefaleas, alteraciones digestivas, respiratorias, sexuales o de la piel, según cada caso”, añade Cano.
Más allá de los síntomas, sus consecuencias tienen dimensiones considerables. Estas son algunas (solo algunas) de las repercusiones que el estrés crónico (trastorno de ansiedad recurrente ante diversas situaciones de la vida) puede tener sobre la salud. Si experimenta alguna de ellas, ha llegado el momento de reducir la marcha y tomarse unas necesarias vacaciones.

- Resfriados demasiado potentes, herpes comunes e inmunidad antes las vacunas

El estrés realiza todas sus acciones mediante dos caminos fundamentales. Por una parte, activa lo que se conoce como el sistema nervioso simpático, que pone en marcha muchas de las reacciones de alerta. Por otra, estimula el llamado eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. El hipotálamo y la hipófisis son dos pequeñas zonas situadas casi en el centro del cerebro que funcionan como un director de orquesta corporal. Entre sus funciones están las de estimular a las glándulas suprarrenales (justo encima de los riñones) para que produzcan adrenalina y cortisol, el principal mensajero del estrés. Una corta reacción de estrés es positiva: parece estimular a las defensas para que se dirijan a las zonas de riesgo y las prepara para el combate (en una infección o en una cirugía, estar un poco estresado le vendrá bien). El problema es cuando se prolonga en el tiempo. Entonces comienzan las dificultades.
Un fuerte (y prolongado) estrés conlleva que se preste especial atención a los problemas, y que estos se magnifiquen" (Antonio Cano, catedrático de Psicología)
Desde hace tiempo se sabe que el estrés crónico puede disminuir el número y la actividad de los leucocitos (los glóbulos blancos). Y todo ello tiene consecuencias. Por ejemplo, las personas sometidas a estrés son más proclives a sufrir resfriados y a que sus síntomas sean más severos; los enfermos seropositivos aquejados de un fuerte estrés crónico evolucionan con más rapidez hacia el SIDA; de la misma forma, el estrés contribuye areactivar virus de tipo herpes, que en general viven acantonados reposando en algunos de nuestros nervios. Y podría afectar a la eficacia de las vacunas: cuando se probó un tipo de ellas contra el neumococo, se vio que en las personas cuidadoras de enfermos con demencia (una de las ocupaciones que mayor estrés genera), la respuesta del sistema inmunitario era peor que la del resto de la población.

- Depresión o ansiedad y problemas de memoria

"Un fuerte (y prolongado) estrés conlleva que se preste especial atención a los problemas, y que estos se magnifiquen”, asegura Cano. De hecho, es uno de los principales desencadenantes de ansiedad y depresión. Aunque el mecanismo último todavía es desconocido, la relación con esta parece cada vez más evidente. Por ejemplo, un tercio de los pacientes a los que se les recetan corticoides a altas dosis terminan desarrollando un cuadro depresivo (o incluso psicótico).
Un poco de estrés es positivo (lo que se conoce como eustrés).Contribuye a mejorar la memoria y a reforzar los recuerdos. Un fuerte (y prolongado) estrés, sin embargo, perjudica su funcionamiento. "Porque produce una sobrecarga y termina conllevando una disminución en la capacidad de atención”, comenta Cano. De hecho, el estrés crónico parece disminuir el tamaño del hipocampo, un área cerebral especialmente relacionada con la memoria. (Aunque, como es habitual, no todo es tan sencillo. Algunas de las primeras evidencias de este encogimiento se vieron en excombatientes afectados de estrés postraumático. Pero también se apreciaban en sus gemelos,que no habían estado en la guerra: es decir, un hipocampo más pequeño podía indicar una predisposición al estrés, más que ser consecuencia de él).

- Ingesta excesiva de calorías, recaída en adicciones y taquicardias

¿Y si el reposo no es suficiente?

“Una de cada tres personas que acude al médico de cabecera en España lo hace con síntomas derivados del estrés”, asegura Antonio Cano. “Y la mayor parte se tratan con antidepresivos y tranquilizantes, pero es un error”. Para el especialista, las soluciones deberían pasar más bien por “dar información y hacer un entrenamiento en habilidades para combatirlo”. La información englobaría la promoción de hábitos saludables como ejercicio, higiene del sueño o separación de ocio y trabajo. Y conocer otros factores, como el tabaco, “que aumenta por cuatro la probabilidad de sufrir un ataque de ansiedad”. Estas medidas fueron aplicadas en Inglaterra, y del millón de personas estudiadas, 800.000 mostraron una clara mejoría. Un estudio similar, el proyectoPsicAP, se está realizando ahora mismo en España. Ahora, relájese.
Taquicardia, aumento de glucosa, subida de presión arterial. No parecen buenas cosas para el corazón. Y no lo son. Un gran estudiocon más de 83.000 personas concluyó que aquellas personas con alto estrés laboral tenían un 50% más de riesgo de tener un accidente cardiovascular (un infarto o un ictus). No hay estudios concluyentes (no se puede coger a un grupo de personas y someterlos a estrés durante años), pero existen pistas, como las que dieron un grupo de monos a los que se les fue cambiando de compañeros (algo estresante para ellos) y que tenían más aterosclerosis (depósito de lípidos en las arterias) que aquellos que estaban en grupos estables.
No solo eso. El estrés crónico aumenta conductas adictivas como el tabaquismo, el alcoholismo y, en general, también el consumo de comidas calóricas. Entorpece a las hormonas que nos inducen saciedad (como la leptina), y aumenta lashormonas del hambre (como la grelina), pidiéndole al cuerpo que coma más y menos sano, porque le exige energía rápida. Todo ellocontribuye a la obesidad. Y, por si fuera poco, provoca resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes. Una joya.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Rare Disease

Voy a comentar una conferencia a la que asistí el día de las enfermedades raras o enfermedades minoritarias, como somos de la UOC decíamos: "malalties minoritaries".
Me pareció interesante ya que no forman parte de nuestra formación como psicólogos pero aunque no sepamos, hemos de saber orientar a una familia para que pueda encontrar esa información, esa web, esa asociación que seguro le ayudará a afrontar los distintos retos que va planteando a la familia la enfermedad y que tengan ese apoyo que necesitan de un equipo de profesionales.
Por eso voy a dar aquí algunos datos por si le pueden servir a alguien como la web de FEDER:


La web de las enfermedades minoritarias:


Es de destacar que el tiempo medio en diagnosticar este tipo de enfermedades es de unos 5 años y a veces se prolonga hasta 10, es un dato preocupante.

El 47,30% de los usuarios no se siente satisfecho con la atención sanitaria recibida. Bien porque no les atendieron para la enfermedad que tiene el paciente, bien porque tuvieron que escuchar comentarios que fueron dolorosos para los pacientes o la familia, es importante el trato y lo que se dice.

Hay un teléfono de información de orientación para las enfermedades minoritarias:

91 822 17 25

En la conferencia se habló de grupos de apoyo online y me apunté unas cuantas frases que me gustaron:

GRACIAS A LA INTERACCIÓN NOS RECOMPONEMOS SOMOS SERES BIOSOCIALES

HAY QUE BUSCAR LA ILUSIÓN EN CADA MOMENTO

EL GRUPO ES COOPERACIÓN, INTERACCIÓN E INTERCAMBIO

LO QUE CREAMOS ES EL RESULTADO DE LO QUE CREEMOS

EL GRUPO ES LA MEDICACIÓN MÁS POTENTE QUE HAY SIN ÉL NO PODEMOS VIVIR

LAS RELACIONES IMPLICAN UN ESFUERZO

miércoles, 18 de febrero de 2015

Chocolate para potenciar la memoria

http://abcblogs.abc.es/cerebro/public/post/chocolate-para-potenciar-la-memoria-16392.asp/

Chocolate para potenciar la memoria

Publicado por  el oct 27, 2014
“Es un fruto, como de almendras, que venden molido y tiénenlo en tanto que se trata por moneda en toda la tierra y con ella se compran todas las cosas necesarias”. Así presentaba Hernán Cortés el cacao a Carlos I, a su regreso del entonces “Nuevo mundo” recién descubierto por Colón. El nombre científico de esa venerada bebida originariamente de sabor amargo es Theobroma cacao, que literalmente significa alimento de los dioses. Las leyendas mayas y aztecas cuentan que fue un regalo divino a los “mortales”.
Un delicioso regalo que desde entonces ha gozado de buena fama y a partir de ahora la tendrá mejor aun. Las propiedades neuroprotectoras que se le han atribuido acaban de ser confirmadas por un estudio publicado en la prestigiosa revista “Nature Neuroscience”.
Uno de sus componentes, la epicatequina, un flavonol con acción antioxidante, ha demostrado su eficacia para revertir las pérdidas de memoria normales asociadas a la edad. Esas que a partir de los cincuenta hacen más difícil localizar el coche en el aparcamientodel supermercado o que haya que poner más empeño en aprender cosas nuevas o recordar nombres.
Movidos por esa fama de protector del cerebro que rodea al cacao, los investigadores probaron una dieta rica en epicatequina (900 miligramos al día) durante tres meses en 37 voluntarios sanos con edades comprendidas entre 50 y 69 años. El ensayo, doble ciego, mostró una mejoría notable en la cognición equivalente a un rejuvenecimiento de 30 años, aseguran los investigadores de la Universidad de Columbia. “Los participantes que tenían una memoria típica de una persona de 60 años al inicio del ensayo, después de tres meses de consumo de una bebida rica en flavonoides del cacao mostraban una mejoría en su memoria que los equiparaba a las personas de 30 o 40 años”, explica Scott A.Small, director del Centro para Estudio de la Enfermedad de Alzheimer, que lidera el trabajo.

Las pruebas

Tal afirmación se basa en los resultados obtenidos con dos pruebas complementarias. Por un lado, un test que los investigadores han adaptado para medir específicamente la actividad de un región concreta del hipocampo (el guardián de la memoria) que previamente se había visto que se deterioraba con la edad en paralelo a la dificultad para recordar: elgiro dentado.
Con su investigación han conseguido la primera evidencia directa que el declive de la memoria asociado a la edad se debe a cambios en esta región especifica del cerebro (el giro dentado del hipocampo) y, lo que es más interesante, que este deterioro puede revertirse con una intervención dietética.
Estudios previos con ratones, en agosto del año pasado, les pusieron sobre la pista. En esa ocasión la investigación en la que participaba Scott la dirigía el premio Nobel Eric Kandel, galardonado en el año 2000 precisamente por sus estudios sobre la memoria. Entonces encontraron una molécula implicada en la pérdida de memoria asociada a la edad, que además permitía confirmar de manera “irrefutable” que esos despistes frecuentes con el paso de los años no están relacionados con la enfermedad de Alzheimer, aseguraba Erik Kandel.
Mientras que la péreida de memoria asociada a la edad se asocia al giro dentado del hipocampo, las primeras anomalías que tienen lugar en la enfermedad del Alzheimer ocurren inicialmente fuera de esta región, en la corteza entorrinal.
Muy esperanzador fue entonces que lograron revertir esa pérdida de memoria no patológica en los roedores aumentando los niveles de esa proteína deficitaria, denominada RbAp48, que se localiza precisamente en el giro dentado. “El hecho de que hayamos sido capaces de revertir la pérdida de memoria asociada a la edad en ratones es muy alentador”, destacaba el año pasado el Nobel Kandel.
Incrementar los niveles de esa proteína en nuestro cerebro es algo más complicado. Por eso Small pensó en los flavonoides del cacao, que previamente había demostrado beneficios para el cerebro. Y funcionó. Los voluntarios que habían recibido una dosis alta de flavonoides mejoraban espectacularmente en una prueba de memoria que consistía en encontrar diferencias sutiles en el menor tiempo posible entre dos imágenes muy parecidas. Precisamente la agudeza que se pierde con la edad, que reside en el giro dentado del hipocampo, y nos hace despistarnos en el aparcamiento.
Las puntuaciones del test encontraban un apoyo adicional en los cambios observados por un método específico de resonancia magnética, que mostraba un funcionamiento notablemente mejordel giro dentado de los participantes que habían recibido la bebida a base de flavonoides.

Somos lo que comemos

Aunque los médicos no suelen dudar en admitir que una dieta alta en colesterol puede acarrear problemas para el corazón y el cerebro, pero son más reacios a admitir que determinados componentes de la dieta pueden contribuir a mejorar la salud de estos órganos, a pesar de que algunos estudios lo apuntaban, aun sin demostrar una relación causa-efecto. Y eso es lo que ahora ha logrado Scott con lasepicatequinas, presentes en el cacao, el te verde, frutos rojos y algunos vegetales. Gracias a su investigación puede que cambie esa idea y se admita que somos lo que comemos.
Sin embargo, los propios investigadores advierten que no es posible obtener 900 miligramos del flavonoide epicatenina comiendo chocolate. En primer lugar porque los procesos de fabricación, como el tostado y el tratamiento con álcali para quitarle el sabor amargo al cacao, hacen que se pierda hasta el 90% de este beneficioso compuesto. Y porque como una dosis de chocolate diaria para obtener tal cantidad sería perjudicial para la salud.
Además, advierten, aunque muy alentadoras, sus conclusiones se han obtenido con una muestra pequeña de personas, 37 voluntarios, por lo quetendrán que ser replicadas en un estudio a gran escala, que el equipo de Columbia ya está planeado llevar a cabo.
Preguntado por ABC, Scott no descarta la posibilidad de que en unos años podamos encontrar en la farmacia suplementos de flavonoides, igual que ya ocurre con los ácidos grasos omega-3. “Supongo que a la vista de nuestros resultados sería factible. O tal vez sea interesante diseñar una dieta alta en flavonoides”, señala.

jueves, 12 de febrero de 2015

Para debatir, a las que hacéis fitness como yo ¿motiva más a hombres o a mujeres?







En los vídeos de Fitness de motivación para hombres yo no recuerdo verlos en ropa interior.

El demonio de la depresión

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/04/babelia/1423055231_682949.html


Andrew Solomon: “El caos tecnológico aumenta la depresión”

Este autor volcó su experiencia y una amplia investigación en 'El demonio de la depresión', a la vez íntimo y científico. La soledad y la intolerancia al dolor disparan la enfermedad

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Andrew Solomon, en el Hay Festival de Cartagena de Indias. / DANIEL MORDZINSKI
Este es un libro para sentirse orgulloso de una depresión.
Y esto no es una ocurrencia, una provocación o un error.
Es un libro para entender, para saber, para reconfortarse en la búsqueda de la salida de una enfermedad que, a diferencia de un cáncer o una neumonía, se agrava con el estigma social asociado a una parte capital de su esencia: el tabú. Para crecer.
Partiendo del hecho de que depresión es el infierno, la fragilidad, la grieta que se abre en el casco de la autoestima y por la que empiezan a escaparse las certezas mientras acecha el naufragio; y partiendo de su propia experiencia, Andrew Solomon ha escrito el libro que él necesitó cuando padeció la suya: íntimo y científico a la vez.
Premio National Book Award en EE UU, El demonio de la depresiónllega a España de manos de este escritor nacido en Manhattan en 1963, con estudios en Arte y Psicología y convertido en una de las estrellas del Hay Festival de Cartagena de Indias, donde recibió aBabelia y donde sus libros se celebraron como aportaciones mayores a la literatura de las ideas.
En ese universo, los libros no arrancan en un pueblo de cuyo nombre... ni llamadme Ismael, pero el comienzo de este bien podría entrar en las listas de inicios para recordar. Ocho palabras sencillas, una declaración: “La depresión es una grieta en el amor”.
PREGUNTA: ¿Tan fácil o tan complicado?
RESPUESTA. Es la primera frase de un libro muy largo, claro que es mucho más complicado. Siempre se ha creído que esta enfermedad no tiene nada que merezca la pena y el libro intenta demostrar que hay un gran significado en esas situaciones de extrema dificultad. El potencial de la tristeza es necesario para desarrollar sentimientos positivos. Con esa frase inicial quería decir que si te enamoras de alguien, una de las partes importantes del amor es que la anticipación de la pérdida y del dolor es lo que convierte el momento presente en algo tan dulce, se trata de comprender la oscuridad que puede haber al otro lado, sin él. La capacidad de la desesperación es necesaria y convierte el amor en amor. Si amo a mis hijos les voy a dar todo y a proteger de todo mal porque el peligro del dolor inminente y la desesperación son motores de su cuidado.
—Cuando habla de amor usted se refiere a una pareja, pero también a nosotros mismos, a Dios, a un trabajo, a la belleza. ¿A quién amamos más? ¿Qué tipo de amor cree que hoy es importante y primordial?
—Amamos muchas cosas, pero en general el amor empieza en una familia. Hay un primer amor que es realmente dependiente, el que un niño siente hacia sus padres, luego evoluciona hacia un afecto más igual y más tarde se desborda en forma de pasión física y la de ser padre. Son ciclos en los que distintas formas de amor van conformando las otras. Después está el amor al lugar en el que vives, a tu país, a Dios, a tu trabajo o a cualquier cosa que sientes como algo mayor que tú mismo. Es una experiencia importante y poderosa. Puede ser magnífica.
El potencial de la tristeza es necesario para los sentimientos positivos. En el amor, la posible pérdida lo convierte en algo dulce”
—¿Cómo es posible la depresión cuando amamos y somos amamos?
—Muchos me preguntan qué hacer por sus familiares que en plena depresión aseguran que solo quieren estar solos. Lo primero es que no les puedes dejar solos. La depresión es una enfermedad de soledad que convierte la interacción humana en una actividad muy estresante. Pero hay que estar ahí. Tal vez no puedes lograr una conversación con esa persona, pero te puedes sentar silenciosamente al lado de su cama, o en otra habitación si eso le resulta abrumador, pero no te vayas más lejos, porque la depresión no se cura con amor, pero sentirse querido te da la motivación para salir de ella. Lo opuesto a la depresión no es la felicidad, sino la vitalidad. Cuando la vitalidad se aleja de ti todo parece imposible, todo es un esfuerzo excesivo, todo te desborda. La tristeza está, es un sentimiento imperante, pero no es lo primordial en una depresión, es la laxitud, el estado de no ser capaz de levantarse y hacer algo. Ser querido no te devuelve esa energía. El hijo de unos amigos se suicidó hace un par de meses con 16 años y fue un shock, sus padres son maravillosos y él sabía que era muy querido. Y es que la depresión siempre te arrebata la capacidad de razonar. He hablado con muchos supervivientes de intentos de suicidios y coinciden en que pensaban: todos estarán mejor si me quito de en medio. Es la desesperación.
Él mismo es un superviviente. Desesperanzado, angustiado tras varias recaídas a pesar de la entrega de su padre, las terapias y la medicación, Solomon llegó a la conclusión de que la única solución era quitarse de en medio: “No quería morir, pero tampoco albergaba el menor deseo de vivir”. Y lo afrontó con disimulo, con un suicidio indirecto. No quería el trauma para su familia y optó por una cruzada frenética en parques oscuros por contraer el sida en relaciones con hombres sin protección mientras apagaba el contacto con sus seres queridos. Tras fracasar en sus 15 intentonas, darse cuenta de que podía matar además de morir y comprender mejor su voluntad, paró. Y lo contó.
—¿Qué le impulsó a contárnoslo?
—Fue una decisión difícil, pero mientras salía de mi depresión sentí que necesitaba leer un libro que me contara las experiencias que yo necesitaba conocer y no lo encontré. Había memorias personales, libros de psicología, de sociología, de historia, pero nada que ensamblara todo. Sentía que yo necesitaba ese libro y, si yo lo necesitaba, pensé que otros también. Me permitió tomar una parte de mi vida que parecía inútil y hacer algo valioso de ella. Yo he tenido acceso a un cuidado médico excelente, una familia que me apoya, la situación ideal para superarlo y me dije: si gente como yo no se abre a contar de qué va, quién va a hacerlo si no. La depresión es una enfermedad de soledad y si hablar de mi depresión y lograr que la gente que entrevisto hable de su depresión puede lograr que la gente afectada se sienta menos sola, eso me hace feliz.
—¿Siguió algún modelo para este libro? Investigación, ensayo, memorias, ciencia. ¿Cuál era su modelo para esta literatura?
—Yo ya había escrito una novela. También soy escritor de no ficción, creo mucho en la investigación y sentí que no podía hablar de mi experiencia sin entenderla profundamente. Necesitaba un contexto para inscribir mi propia experiencia. Y cuanto más investigaba más me interesaba comprobar por qué algunos de mis entrevistados tenían una depresión menor que les inutilizaba y otros una depresión muy significativa que sin embargo no les impedía llevar una vida normal. Quería entender sus mecanismos de resistencia y el único camino era una investigación.
—Hemos hablado de amor, de lo íntimo, pero usted aborda también lo social y asegura que vivimos en el caos tecnológico. ¿Cuál es el impacto de ese caos en las personas?
—Ahora hay más depresiones que antes. La cuestión es por qué y creo que puede haber 10.000 razones, desde factores de alimentación, a los núcleos hiperpoblados en que vivimos o el tiempo decreciente que dedicamos al sueño, pero las razones primarias creo que están conectadas sobre todo con la tecnología. Yo soy un entusiasta de la tecnología, pero pasamos mucho tiempo interactuando con máquinas en lugar de con personas. Hace poco conocí un estudio realizado con dos grupos de niños que atendieron lecciones de chino de los seis a los 18 meses, uno de los grupos lo seguía por vídeo y el otro en vivo. Pasado ese tiempo los que lo siguieron en vídeo no habían retenido prácticamente nada y los otros sí. La interacción humana es recíproca. Si yo digo algo tú me dices algo, nos miramos, hay una dinámica que no está en una máquina ni en una persona que esté al otro lado de la máquina. Hoy interactuamos mucho tiempo con las máquinas y nos hemos volcado demasiado. Otra cosa que he descubierto investigando es la soledad de la gente. Hay gente tan sola que no interactúa con nadie, que va a su trabajo, que vuelve a casa, cierra la puerta, cena ante el televisor y así cada día, nunca habla con nadie. He recibido cientos de cartas con historias así y la capacidad de vivir en una comunidad en la que la gente es tan invisible, en la que puedes desaparecer sin que a nadie le importe es relativamente nueva. Antes se vivía en un pueblo, donde uno no podía evaporarse sin más. Hoy hay un mal temible de aislamiento.
—¿Entonces estamos más conectados por la tecnología, pero más solos?
—Sí. Una familia que conozco que perdió a su hijo por suicidio trabaja ahora en un proyecto en campus universitarios cuyo lema es: “35.000 amigos en Facebook y nadie con quien hablar”. A menudo ocurre: alguien se suicida y todos los que aparentemente eran amigos piensan: no tenía ni idea de que estaba luchando, de que estaba pasando una depresión. La gente es buena guardando secretos y si no tienes una estructura social alrededor preparada para penetrar esos secretos puedes vivir en el frío mundo del secreto.
—Usted afirma que las viejas estructuras sociales y familiares se han roto. ¿Tan tajante?
—Nada de esto es universal. Hay gente que vive mejor en este mundo que en cualquier otro del pasado y yo soy uno de ellos. Si yo hubiera estado deprimido hace 30 años no habría tenido nada que hacer, no habría podido tener la familia y la vida que ahora tengo. Pero en cada era hay ventajas y desventajas y en cada una de ellas es importante ser consciente de cuáles son. No vivimos en el peor momento de la historia, en absoluto, pero creo que en nuestro mundo occidental la alienación es un problema. Y la alienación es muy disruptiva.
He descubierto la soledad de la gente que no interactúa con nadie. Hoy puedes desaparecer sin que a nadie le importe”
—¿Es aún un tabú la depresión? ¿Es más fácil abordar un cáncer que una depresión?
—En cierta medida sí. La gente está aprendiendo a hablar sobre ello, más que antes. Pero arrastramos la tradición medieval según la cual había enfermedades del alma y enfermedades del cuerpo y hasta que eso no se despeje del todo la depresión seguirá siendo como una mala suerte que te ha tocado. En la Inquisición se consideraba una acción del demonio y te ejecutaban por estar deprimido. Ahora sí, la gente sabe que es una enfermedad de la mente y que puedes romper el muro entre ambas. Sabes que la enfermedad mental tiene también consecuencias físicas y que la enfermedad física tienen también consecuencias mentales. A mí me sucede que cuando estoy bien, puedo hablar de mi depresión, puedo ser abierto, pero cuando tengo un bajón y tengo que cancelar algo entonces no puedo hablar de ello. No diría jamás: lo he cancelado por depresión. Puedo decir que me ha sentado algo mal o lo que sea, pero tengo que usar cualquier otra excusa. Te sientes demasiado vulnerable para decir la verdad. Cuando te sientes mal te sientes juzgado, te sientes debilitado.
—¿Realmente estamos más deprimidos o la tolerancia al dolor ha disminuido?
—Nuestra capacidad para tratar este tipo de dolor es mayor. Y en la medida en que puedes tratar algo es absurdo no hacerlo. 75 años atrás si estabas deprimido y lo decías era una buena información, pero nadie podía hacer nada por ello. Ahora si dices que estás deprimido, hay medicación, hay terapias, tratamientos alternativos… Así que es absurdo no reconocerlo. Pero eso ha hecho que haya gente con la idea equivocada de que podemos vivir una vida sin dolor y que en cuanto sufre una tristeza por alguna razón cree que es una depresión que debe evitar. Creen que en cuanto tienen una experiencia ordinaria de felicidad o frustración debe ser clínico, sintomático y debe ser tratado, y eso es muy naif. Así que ¿tolerancia? Simplemente hay gente que ya no siente la obligación de tener coraje, valentía ante el dolor, cree que se debe evitar y no es verdad.
—Hablemos de terapias. ¿Nos sirve el legado de Freud?
—Se le ha atacado mucho, pero él definió todo el concepto moderno de la conciencia, el subconsciente y la existencia de las motivaciones que no podemos comprender pero que con una adecuado trabajo puedes afrontar. Yo creo que Freud está vivo. Y la idea básica de volver a tus primeras experiencias e intentar entender tu infancia, te da más control sobre tu vida adulta. Es una idea muy válida. Las grandes ideas de Freud son absolutamente centrales en la manera en que entendemos la humanidad, aunque la aplicación literal del psicoanálisis ya no es relevante para mucha gente.
—Usted defiende sin embargo la psicología conductista.
—Sí. Ha habido un debate sobre si la depresión es biológica o psicodinámica y situarnos en que debe ser una cosa o la otra es erróneo. Contiene elementos de ambas. La medicina puede ser muy útil en momentos en que los síntomas están ahí, pero también tengo que poder entender quién soy y por qué tomo esta medicación, qué me ha causado llegar a este punto. Y preguntarme qué he estado haciendo mal y qué debo cambiar para prevenir que esto vuelva a ocurrir. Y todo esto debe trabajarse. Si tomas mediación sin una terapia psicológica seguirás en ese estado de confusión y ese es un lugar terrible en el que vivir.
—Se fue a Camboya a conocer casos depresión colectiva tras la represión jemer.
—Una de las cosas que quería desmontar es que la depresión es un mal de la sociedad moderna occidental, de las clases medias. Hipócrates ya definió lo que sentimos como una disfunción orgánica de la mente que debe tratarse con métodos morales y Platón dijo que era un problema filosófico que había que resolver con diálogo, y esa es básicamente la idea de la terapia psicológica. Yo quería observar la depresión en otros contextos culturales y por ello fui a Camboya. Y también a África. Y lo comprobé.
—Usted defiende también el potencial de la fe ante la depresión. ¿Necesitamos un Dios o simplemente necesitamos una fe?
—Necesitamos tener fe en algo aunque no puedo definir estrechamente lo que debe ser esa fe. He visto gente para la que la religión ha sido el gran confort que les ha sacado de una depresión y he visto gente que cree que Dios les ha abandonado y para los que la religión se convierte en una obligación que les hace sentirse peor de lo que estaban. Pero lo que es importante es la esencia de tener un objetivo, un cariño a nuestra existencia. Por qué estoy vivo. Y creo que la idea de Dios o fe es decir: nuestra existencia tiene valor, y aunque no lo veamos siempre o no lo entendamos siempre tiene un profundo significado y no está en nuestra mano quitárselo. Los principios morales vinculados a la religión como el bien y el mal y la voluntad de estar en el lado del bien son importante para salir de la depresión.
—¿Usted cree en Dios?
—Sí. No creo en religiones organizadas pero sí en Dios.
—Y eso le ayudó.
—Sí.
—¿Hay una forma de afrontar mejor los suicidios, ese gran tabú?
—Estamos tan asustados por el suicidio que no hablamos de ello y si hablamos demasiado parece que plantamos la idea en la cabeza de la gente. Así que no se trata de estar hablando de ello, pero sí reconocer que es la tercera causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en todo el mundo, es una causa significativa de muerte entre más mayores y hay que abordarlo, identificar a la gente antes antes de que sea demasiado tarde. La idea es tener un radar todo el tiempo a través de test para detectarlo y evitarlo. Tenemos las herramientas, buenos cuestionarios.
—¿No es un poco paranoico hacer test a los estudiantes todo el rato?
—Hay que hacerlo selectivamente, pero si haces un chequeo estándar en todos los colegios puedes descubrir un grupo de riesgo y actuar. Es como un cinturón de seguridad. Los test pueden ser útiles.
Se agota el tiempo y el hambre de respuestas no se ha saciado. Pero nos queda el libro.
Andrew Solomon es autor de El demonio de la depresión y Lejos del árbol (Debate).
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