Continuo con los resúmenes para el PRC2, voy leyendo libros por placer y de paso investigo un poco para crear los apuntes para las clases.
La verdad que este libro de Ramiro A. Calle me lo hubiera leído antes de saber sabido que existía de hacer mi taller de gestión emocional en clase sobre la envidia, los celos...
Hay una história en el libro que me ha encantado y que va muy acorde con todas las ideas que me vienen ahora mismo en Twitter, aquí en Google +, etc que habla del desasosiego y de cómo nos autoengañamos y culpamos a los demás, al entorno o a la vida de nuestra insatisfacción sin intentar cambiarnos y preferimos consumirnos en nuestra angustia. Es un cuento de la India, el de la paloma y la rosa:
"Una paloma entró en un pequeño y hermoso templo de la India. Todas las paredes estaban adornadas de espejos y en ellos se reflejaba la imagen de una rosa que había en el centro del templo, en el santuario. La paloma, tomando las imágenes por la rosa, se abalanzó sobre una y otra pared, chocando tan violentamente contra ellas que terminó por reventar y morir. Entonces su cuerpo, finalmente, cayó sobre la verdadera rosa."
El ser humano va chocando durante toda su vida persiguiendo espejismos en vez de dirigirse a lo más importante. Es necesario saber enfocar la emoción de la insatisfacción existencial de forma positiva.
Nos recomienda los métodos de reintegración psicosomática: saber respirar, saber relajarse, saber pensar y dejar de pensar, saber manejarse con los afectos, todo ello para superar nuestro desasosiego existencial para lograr la paz interior.
Sigue hablando de emociones como: "la envidia", la define como: "una emoción negativa que causa sensaciones muy dolorosas en la persona que la padece y que obnubila la consciencia de tal modo que puede inducir a cometer actos injustos, incluso condenables, contra la persona o personas objetos de la envidia".
La envidia produce agresividad, odio y rabia hacia la persona envidiada.
La personalidad envidiosa es: egocéntrica, inmadura, insegura y tacaña.
Señala un antídoto contra la envidia: la alegría compartida, el saber alegrarse de los éxitos y el bienestar de los demás.
En el libro también nos habla de "los celos": "una manifestación de miedo e inseguridad; representan el temor a perder a la persona que nos atrae o a que desvíe su atención hacia otros"
No dice que todos experimentamos celos pero sólo son patológicos cuando son repetitivos y acentuados y van creando una personalidad celosa. Pueden convertirse en emociones muy insanas, desquician a quien los padece y mortifican a la persona que es objeto de los celos.
Los celos están arraigados en carencias emocionales. Un ego fragmentado e inmaduro. La persona celosa es inquisitiva y exigente y muy susceptible. Son síntoma de neurosis y de personalidad inestable.
Según el libro, el autoconocimiento nos posibilita descubrir las emociones negativas y poder refrenarlas, evitando expresarlas y conseguir que no nos absorban. Un distanciamiento consciente de las emociones negativas es muy importante ya que nos separa de la fuerza que tienen esas emociones o sentimientos insanos y deja que podamos modificar nuestro comportamiento. Hemos de responsabilizarnos de nuestros actos.
Hay una cita muy interesante sacada del libro Anguttara Nikaya que explica:
" Los seres son dueños de sus actos, herederos de sus actos, hijos de sus actos; todo acto que comentan, sea bueno o malo, de aquel acto heredaran"
Hemos de forzar un poco nuestra consciencia para que sea más receptiva. Los métodos de meditación y desarrollo de la mente estimulan la concentración y la atención despierta. En la pág. 119 hay ésta frase:
"la atención es como un músculo que puede y debe ejercitarse y desarrollarse"
De las meditaciones que recomienda al final del libro me quedo con estas:
LA MEDITACIÓN DE TOMAR SUFRIMIENTO Y PROCURAR FELICIDAD
El practicante hace una respiración honda y visualiza ante sí a una persona querida.
Al inhalar, desea liberarla de cualquier tipo de desdicha y al exhalar le envía sus mejores sentimientos de felicidad.
Continuamos así durante unos minutos.
También podemos hacer este ejercicio con personas que nos son indifirentes o con las que no nos gustan.
LA MEDITACIÓN DE LA ALEGRÍA COMPARTIDA
Desplegamos un sentimiento de dicha por el bienestar y la felicidad de las personas más queridas y a continuación hacemos lo mismo con las menos queridas, a los que no son indiferentes y por último, a las que nos resultan antipáticas.
Nos alegramos por la alegría ajena, sus éxitos, deseamos que les pasen cosas agradables y de ir practicando este ejercicio acabamos sintiéndonos dichosos porque los otros son dichosos.
Bibliografía
Calle, R.(2000). Los afectos. Cómo aprender a manejarlos. Barcelona: Ed. Oberon (grupo ANAYA)